Aunque no es la lesión mas frecuente del hombro, la rotura del tendon del subescapular provoca dolor en la region anterior del hombro a la vez que debilidad para realizara la rotación interna del brazo.
Habitualmente la desinsercion del subescapular se produce en el lado humeral donde el tendon se une a la tuberosidad menor o troquin. La lesion suele afectar solo la parte mas superior y a menudo se producen en el transcurso de caídas con el brazo separado.
Las maniobras de exploración que ponen de manifiesto esta lesion, son el belly-test o maniobra de Napoleon (con la mano apoyada en el abdomen, al llevar hacia adelante el codo se provoca dolor en el hombro), la maniobra de "despegue" o lift-off (con la mano en la region sacra se intenta despegar la mano hacia atras, contra la resistencia del explorador, en caso de rotura de subescapular, existe dolor en la cara anterior del hombro), la otra prueba es "el abrazo del oso" o "Hug-bear test" (el paciente trata de agarrar con la mano el hombro opuesto, el explorador se opone colocando su mano entre la mano y el hombro del paciente, si existe lesion del subescapular tambien existe dolor en el hombro).
El tratamiento se basa en el sentido común, es decir de menos a mas. Primer escalón de tratamiento con reposo de actividades deportivas y medicación antiinflamatoria, fisioterapia, infiltraciones (no mas de dos), acupuntura, y demás terapias no invasivas. En casos de mala respuesta al tratamiento conservador (plazo de 4-6 meses) optaremos por la reparación quirúrgica con técnica artroscopica.
Las técnicas artroscopicas mejoran el tiempo de recuperación y hoy en día obtienen el mismo resultado que las técnicas de cirugía abierta.
martes, 11 de octubre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
El verano y la tendinitis del supraespinoso.
Sin duda una de las dolencias más frecuentes que surgen durante la estación veraniega es la tendinitis del hombro.
El origen está en actividades inusuales como la natación, el transporte de cargas durante el desarrollo de eventos festivos o barbacoas, la carga de la compra de alimentos en grandes cantidades y sin la infraestructura con la que contamos en nuestro entorno habitual durante el invierno, etc.
El hombro se sobrecarga con estas tareas inusuales y el primer tendón en lesionarse es el del supraespinoso. Este tendón por su disposición anatómica, es sometido a una tracción excesiva a la vez que a un pinzamiento entre dos superficies óseas.
La mayoría de estas lesiones se resuelven solas (maravilla de cuerpo que se autorepara).
Cuando la lesión persiste y limita la actividad cotidiana o dificulta el sueño, pensaremos en un tratamiento.
Aplicando el sentido común, empezaremos de menos a más, aplicando inicialmente hielo y alguna pomada antiinflamatoria, siguiendo por medicación antiinflamatoria y fisioterapia con ultrasonidos. En caso que las molestias no cedan al tratamiento anterior, la infiltración local con algún derivado de la cortisona o con un preparado homeopático llamado Traumeel suele resolver el caso.
Contados casos evolucionan a tendinitis crónica (tendinosis) o tendinitis calcificante y requieren un tratamiento quirúrgico mediante una artroscopia de hombro.
El origen está en actividades inusuales como la natación, el transporte de cargas durante el desarrollo de eventos festivos o barbacoas, la carga de la compra de alimentos en grandes cantidades y sin la infraestructura con la que contamos en nuestro entorno habitual durante el invierno, etc.
El hombro se sobrecarga con estas tareas inusuales y el primer tendón en lesionarse es el del supraespinoso. Este tendón por su disposición anatómica, es sometido a una tracción excesiva a la vez que a un pinzamiento entre dos superficies óseas.
La mayoría de estas lesiones se resuelven solas (maravilla de cuerpo que se autorepara).
Cuando la lesión persiste y limita la actividad cotidiana o dificulta el sueño, pensaremos en un tratamiento.
Aplicando el sentido común, empezaremos de menos a más, aplicando inicialmente hielo y alguna pomada antiinflamatoria, siguiendo por medicación antiinflamatoria y fisioterapia con ultrasonidos. En caso que las molestias no cedan al tratamiento anterior, la infiltración local con algún derivado de la cortisona o con un preparado homeopático llamado Traumeel suele resolver el caso.
Contados casos evolucionan a tendinitis crónica (tendinosis) o tendinitis calcificante y requieren un tratamiento quirúrgico mediante una artroscopia de hombro.
domingo, 21 de agosto de 2011
El sistema RANK-RANKL-OPG.
Cada día se suceden incontables artículos científicos que ponen de manifiesto la ligazón entre la salud osteoarticular y los genes. Los últimos avances en metabolismo óseo, atribuyen como máximos responsables de la destrucción ósea, al sistema RANK-RANKL-OPG.
Los receptores celulares RANK (receptor nuclear kappa-beta), situados en osteoclastos inmaduros sensibles de ser estimulados por una molécula circulante llamada RANKL (ligando del receptor nuclear kappa-beta) que a su vez son producidos por osteoblastos, macrófagos, células cancerígenas, etc. provocan el estímulo y activación de las células destructoras de hueso, los osteoclastos.
Por otra parte la Osteoprotegerina (OPG), frena dicha actividad destructora de hueso bloqueando los receptores RANK.
Esta vía de actuación para la ganancia de hueso, está siendo promocionada por laboratorios farmacéuticos con vistas de tratamiento de la osteoporosis postmenopaúsica.
El próximo otoño es posible que en España tengamos ya comercializado el Denosumab, molécula que favorece la ganancia ósea mediante el bloqueo de la estimulación de los osteoclastos.
Los receptores celulares RANK (receptor nuclear kappa-beta), situados en osteoclastos inmaduros sensibles de ser estimulados por una molécula circulante llamada RANKL (ligando del receptor nuclear kappa-beta) que a su vez son producidos por osteoblastos, macrófagos, células cancerígenas, etc. provocan el estímulo y activación de las células destructoras de hueso, los osteoclastos.
Por otra parte la Osteoprotegerina (OPG), frena dicha actividad destructora de hueso bloqueando los receptores RANK.
Esta vía de actuación para la ganancia de hueso, está siendo promocionada por laboratorios farmacéuticos con vistas de tratamiento de la osteoporosis postmenopaúsica.
El próximo otoño es posible que en España tengamos ya comercializado el Denosumab, molécula que favorece la ganancia ósea mediante el bloqueo de la estimulación de los osteoclastos.
miércoles, 6 de julio de 2011
LUXACION RECIDIVANTE DEL HOMBRO
Este tipo de dolencia en la que la articulación del hombro se desencaja en repetidas ocasiones provocando impotencia funcional, suele tener por origen un episodio traumático con el brazo separado, como los producidos en el snow board o en deportes de contacto como el balonmano, judo, etc.
El tratamiento inicial de la luxación de hombro se realiza con la reducción de la luxación bajo analgesia o sedación y con una inmovilización en cabestrillo tipo Gillchrist durante 3 semanas.
En personas jóvenes menores de 30 años, la recidiva de la luxación suele repetirse ante movimientos de separación y rotación externa del brazo, movimiento típico de armar el brazo como cuando lanzamos un objeto con la mano.
Una vez se repite la luxación, la consideramos como recidivante y el tratamiento con inmovilización ya no resulta tan efectivo como en el primer episodio. En estos casos el tratamiento quirúrgico juega un papel relevante.
Hoy en día como primer medida de tratamiento quirúrgico se opta por la artroscopia. Con esta técnica podemos reconstruir la cápsula articular, el labrum y los ligamentos, anclando dichas estructuras con arpones sobre la superficie ósea. También se pueden aplicar técnicas de recubrimiento sobre las lesiones óseas de la cabeza humeral (lesión de Hill-Sach) como la técnica de "Remplissage" que aparte de cubrir el defecto óseo, estabiliza aún más la articulación evitando que la cabeza humeral se desplace en exceso hacia adelante.
En los casos de fracaso del tratamiento artroscópico o en los casos donde inicialmente se observa una lesión ósea importante acompañando a la luxación, se emplean técnicas de cirugía abierta con el objetivo de reconstruir y estabilizar la articulación mediante la transposición de un trozo de hueso (frecuentemente la apófisis coracoides).
Posteriormente a la cirugía y tras un periodo de inmovilización de 3-4 semanas se iniciará un programa de rehabilitación durante 2 meses.
Los resultados del tratamiento quirúrgico respecto al indice de recidivas son equiparables con ambas técnicas (artroscopia o cirugía abierta), si bien en casos de fracaso de la cirugía artroscópica o en presencia de grandes defectos óseos, la cirugía abierta consigue mejores porcentajes de éxito.
El tratamiento inicial de la luxación de hombro se realiza con la reducción de la luxación bajo analgesia o sedación y con una inmovilización en cabestrillo tipo Gillchrist durante 3 semanas.
En personas jóvenes menores de 30 años, la recidiva de la luxación suele repetirse ante movimientos de separación y rotación externa del brazo, movimiento típico de armar el brazo como cuando lanzamos un objeto con la mano.
Una vez se repite la luxación, la consideramos como recidivante y el tratamiento con inmovilización ya no resulta tan efectivo como en el primer episodio. En estos casos el tratamiento quirúrgico juega un papel relevante.
Hoy en día como primer medida de tratamiento quirúrgico se opta por la artroscopia. Con esta técnica podemos reconstruir la cápsula articular, el labrum y los ligamentos, anclando dichas estructuras con arpones sobre la superficie ósea. También se pueden aplicar técnicas de recubrimiento sobre las lesiones óseas de la cabeza humeral (lesión de Hill-Sach) como la técnica de "Remplissage" que aparte de cubrir el defecto óseo, estabiliza aún más la articulación evitando que la cabeza humeral se desplace en exceso hacia adelante.
En los casos de fracaso del tratamiento artroscópico o en los casos donde inicialmente se observa una lesión ósea importante acompañando a la luxación, se emplean técnicas de cirugía abierta con el objetivo de reconstruir y estabilizar la articulación mediante la transposición de un trozo de hueso (frecuentemente la apófisis coracoides).
Posteriormente a la cirugía y tras un periodo de inmovilización de 3-4 semanas se iniciará un programa de rehabilitación durante 2 meses.
Los resultados del tratamiento quirúrgico respecto al indice de recidivas son equiparables con ambas técnicas (artroscopia o cirugía abierta), si bien en casos de fracaso de la cirugía artroscópica o en presencia de grandes defectos óseos, la cirugía abierta consigue mejores porcentajes de éxito.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
